Pequeñas aldeas, ríos, cocoteros y piscinas naturales a lo largo del litoral norte de Alagoas — un territorio para explorar despacio.
Playa casi desierta, de agua cristalina, cálida y tranquila — a pocos pasos de las casas del Pontal da Enseada.
El encuentro del río con el mar y el mejor atardecer de la región — santuario del manatí.
Mar azul turquesa a pocos minutos de casa, con paseos en jangada y quioscos frente al mar.
El pueblo vecino, con restaurantes, artesanía local y buenas opciones de paseo en jangada.
La postal de la región: observa la naturaleza, cruza a pie hasta el pueblo de pescadores entre el manglar y date un baño en el río.
Compras, paseos, artesanía, gastronomía local y fiestas populares tradicionales, como la Festa dos Bobos.
El equipo del Pontal conoce el territorio y ayuda a elegir los paseos según las mareas y las condiciones del día.